Cuando llegué a vivir a la Argentina mi contacto con la cocina había sido casi accidental, a pesar de ya haber vivido varios años sola en México, tuve siempre algún o algunos ángeles guardianes de mi alimentación que me iban bancando (gracias a Telita, Paus, Mali y las señoras del rancho de San Diego de Alcalá, Benjamín C, que me enseñaron mis primeras lecciones de cocina básica) . Y así me salvaba de comer alguna de las tres cosas que sabía cocinar todos los días, o sea, huevos revueltos con jamón (que a pesar de todo, los sigo disfrutando como la primera vez que los hice), milanesa empanizada y tacos de carne picada.

Acá en tangolandia, el hambre hizo lo suyo: el milagro para un alma renuente a la cocina.  Empecé a atreverme a improvisar. A inventar, crear y disfrutar del proceso de cocinar. Cambió mi cabeza. El hecho de cocinar es ya un acto de amor, hacia tí y hacia los demás y es un ejercicio mental constante; requiere coordinación, memoria, creatividad, lógica y razonamiento matemático (que como médica, éste es el que más me cuesta). Cada vez amo más el cocinar para mí, y aún más, para los demás.

Después de dos años y muchas cenas para amistades me considero una cocinera aceptable, pero aún soy una principiante en este mundo extensísimo de la gastronomía (me disculpo y agradezco a todas las personas que aún ante un platillo insípido o mal cocido, me regalaban una sonrisa y un “está muy rico”). He tenido la suerte de encontrarme con amigos que cocinan mucho y que, como a mí, les gusta experimentar con los sabores y meterse en los mercados buscando especies, y frutas y verduras raras; así que me siento en total libertad de servirles una “improvisación o inspiración” del momento.

He aprendido a adaptar algunas recetas mexicanas a un estilo más sudaca, accesible y no tan agresivo al paladar que no está acostumbrado, generalmente, a los sabores fuertes, y a ingeniármelas con la falta de un buen molcajete, un aplanador y una tortillera… en fin, gracias a todos los valientes que muchas veces, sin saberlo, fueron conejillos de indias!!, pero eso si, con mucho cariño!!

(phi)

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