Archivos para el mes de: marzo, 2009

Como cada año durante mi época de universitaria,  me armé el bolso y me fuí al Festival Internacional Cervantino. Era el año 2003, principios de noviembre y en Guanajuato el clima por esas épocas es excelente, como casi siempre, pero lo que es  la luna!!  es de las más espectaculares que en cualquier otra época del año.

Para el cierre del festival estaba organizado un concierto en la Alhóndiga de Granaditas, gratuito y a la luz de la luna.. así que, obviamente, la tribuna estaba a reventar y el grupo con el que yo  iba se estaba viendo un poco lento para conseguir un buen lugar… así que cual chango me subí por un costado de todo aquel armado de tubos y entre pisotones y empujones (de mi parte, lo acepto) logré sentarme en un espacio meritito en medio de aquella tribuna.. un poco lejana, pero con buena vista del escenario.

A la hora convenida, que no recuerdo cuál era, pero por ahí de las 21, se oye una voz rasposa y un tanto cansada, pero clara y fuerte: “¿Listo el pueblo? ¿Lista la gente? ¿Chido, chido, chido?” y todo retumbó con la voz unida de miles de personas reunidas en la tribuna, en las sillas allá abajo, en la calle al costado de la Alhóndiga, en las azoteas de los edificios cercanos, subidas en las farolas y en los árboles.

Todo estaba tan envuelto en ese folcklor tan potente que no he visto en ningún otro lado, y Doña Chabela Vargas empezó a proclamar a los cuatro vientos: “pónme la mano aquí Macorina, pónme la mano aquí…”, con la picardía digna de una diva.

Hoy, a la distancia, no sé por que recordé, que uno de los momentos más electrizantes de mi vida fué ese, en el que oí a ésta gran señora cantar una de las canciones que más quiero, “Un mundo raro”… cuando te hablen de amor, y de ilusiones, y te ofrezcan el sol y el cielo entero, si te acuerdas  de mí, no me menciones, porque vas a sentir amor del bueno…

el tiempo se detuvo y la luna sólo iluminaba a Chabela para dejarme soltar las lágrimas en la oscura tribuna en la que los miles de personas y yo, nos quedamos sin aliento, en una especie de petrificación obligada por tanta voz y, seguramente, porque José Alfredo Jiménez estaba ahí con nosotros tequila en mano, llorando tan buena canción.

Después… no me pregunten que más cantó porque mi mente ya había quedado extasiada con esos 4 minutos de canción.

Anuncios

Hasta 1976, el 24 de marzo remitía en las efemérides a dos hechos auspiciosos y democráticos: el 24 de marzo de 1816, se inauguraban las sesiones del Congreso de Tucumán que proclamaría nuestra independencia y tres años antes, un 24 de marzo, la Asamblea del año XIII terminaba para siempre con la nefasta Inquisición en todo el territorio del ex virreinato del Río de la Plata.

Seguramente ni los congresales del XIII ni los del XVI estaban en condiciones de sospechar que la Inquisición volvería corregida, actualizada y aumentada un 24 de marzo de 1976.(1)

Todo terminó a la una de la madrugada… cuando el general José Rogelio Villarreal le dijo a Isabel Martínez de Perón: “Señora, las Fuerzas Armadas han decidido tomar el control político del país y usted queda arrestada”.

O todo comenzaba.

Es cierto: el país no estaba bien. Había inflación, crisis sindical, violencia y una sensación de ingobernabilidad absolutamente real.(2)

y ahora… realmente los pueblos del mundo son diferentes??….. entonces de qué sirven las represiones, los desaparecidos, los genocidios  y las guerras?

24 de marzo, día nacional de la memoria por la verdad y la justicia…

…me encontré este cementerio hoy por la mañana…

cementerio 3, 24032009

cementerio 2, 24032009

cementerio 1, 24032009

 

fuente:

(1)”Cuando el 24 de marzo fue un día de luto”, felipe pigna para el clarín, 22 de marzo del 2009. http://www.clarin.com/suplementos/zona/2009/03/22/z-01882236.htm

(2)24 de marzo del horror a la esperanza. http://www.24demarzo.gov.ar/html1976.htm

 

 

bosques de palermo

en el aire me envuelvo, empieza a ser cálido, me desvanezco y me vuelvo a formar suavemente para tocar las pieles… revolver los cabellos…

respiro olor a alegría… con el sol penetrándome hasta los huesos para calentar el frío que ha dejado el invierno… sacio mis sentidos con tanto color, porque no es posible tomar la belleza completa a mordidas.

los labios rojos, la piel apiñonada, el cabello brillante, los oscuros matices de los ojos…

me enamoras, vida, me destemplas, me esparzo en este ambiente para tener de todo,

sólo,

porque sí…

 

 

(phi)

Poco a poco el amor se va tornando lo que nunca pensamos que era… nos lleva a generar impulsos prejuiciados por lo que soy y siento, cómo vine y de dónde; y, prevengo, que las verdades han de venir.

En el tope, la guillotina de la intensidad, la patológica irrealidad, que nos hace asomarnos por la ventana, para ver pasar nuestro Yo más reprimido, lo que nunca sabemos que está y…  solo sale,  sólo sale… como una especie de lado oscuro que nos crea un conflicto: lo muestro tal cuál es? o lo escondo como lo más monstruoso de mí Yo euforizado por el corazón tocado por Venus?

Y resaltan otras preguntas… que si sólo es el sentimiento de separatidad el que me lleva, o, realmente hay una catarsis en el espacio del cuál yo soy ignorante, pero me ofrece un camino…

un camino que se abre hasta el alma de un Otro que también piensa en la culpa de sentir y reprimir o dejar ese Yo oscuro, intenso e impulsivo fluír.

Y mi camino llega hasta la epidermis o un poquito más allá, a la punta de los cabellos, y, de ahí, en conjunto, construyo un puente…  el más largo y complicado para construír. El puente hacia el alma, cuore, semilla, de ese Otro.

Ese puente que tiene que atravezar los más trágicos y desventurados procesos, peor que cualquier inclemencia ambiental… los prejuicios, el pasado, el dolor, la soledad, la tristeza, las experiencias, el coraje, la decepción, las cicatrices.

Pero cuando llega… ese puente… bendito puente; cuando acepta, tolera, maximiza, encara, reta

…libera…

estar ahí, es un trabajo duro y con todos los intrumentos a cuestas…

disfrutas… es el puente de locura, el de recompensas infinitas en el alma de un Otro.

(phi)

la catrina

Tengo el corazón dañadito y los ojos malditos.

Reseca la piel por falta de tus besitos,

y se me destiñen los lunarcitos.

 

Se me pintan las arruguitas

y se me entumen las piernitas.

Ya hasta me falta el  equilibrio y me rompí los huesitos,

dónde andas mi caballero ambulante?

qué no ves que está aquí tu amante?

 

(phi)

 

nota: las Calaveritas son poemas con rima que se escriben con un caracter cómico para la fiestas del Día de Muertos en México… que es el 2 de Noviembre pero me estoy adelantando un poquito, je.

 

_

 

La  noche empezó con la búsqueda  desesperada de aguacates… en alguno que otro sitio por San Telmo nos encontrábamos las famosas “paltas” bastante verdes y, por lo tanto, duras… imposible hacer un buen guacamole con eso. Al fin, nos logramos hacer de cuatro que estaban medio decentes y unos chilitos de “arbol”, o serrrano, para darle el verdadero toque a la cena… sino, no hubiera sido una verdadera comida mexicana!!!… asi dicen todos los que no son mexicanos, porque creen que nada más comemos para reventarnos la boca con el efecto de la 8-metil-N-vanillil-6-nonenamida… la capsaicina, una de las culpables del enchilamiento.

La carne ya la traía yo, ya nada más faltaban  las tortillas de harina de trigo, que en ésta ocasión tuvieron que reemplazar a las de maíz, inexistentes en este país. Pero bueno, algo es algo.

No es la primera vez que cocino tacos, he hecho para amigos de Chile, Ecuador, Colombia, República Dominicana, Perú y, la mayoria de las veces, para amigos de la Argentina; así que ya tengo bastante práctica y domino perfecto el tema. Yo me enfoqué en preparar la carne, y como casi siempre hago, le dedico a alguien mas el honor de hacer el guacamole, claro, bajo mi supervisión.  Y, al final, mi toque de aji putaparió (el nombre argentino para el chile, o, debería decir… la onomatopeya que produce?).

Mientras preparaba la carne, la condimentaba y la ponía al fuego, me buscaban una canción de un casi-argentino, Kevin Johansen… que por lo visto le gusta el guacamole y  carne con “frijoles”, que nos mató con su tonadita pegajosa y su baile desinhibido.

Y bueno, ya cenando no pudo faltar quién se “enchilara”, ni los que querían prevenir con una cucharadita de aceite, para eso de la gastritis. Les dí la noticia de que el ardor se quita más efectivamente con sal y no tomando dos litros de agua, y menos de alcohol!, cosa que por lo visto muy pocos conocen y menos mal yo sí.. así creo no sufrieron tanto, espero luego no me culpen por la hipertensión.

Entre plática de costumbres mexicanas y sus temas sociopolíticos mas variados, con un fondo de música del Chente Fernández y Chabelita Vargas, se fué vaciando el sartén… costumbre de mi México, ponerlo en la mesa para que cada quien se sirva su taquito.

… y pues ya entrados en el calor del alcohol y el chile,  y creo de lo poquito del sabor mexicano que les pude transmitir, nos fuimos cantando mariachis con el esfuerzo del pianista que trataba de entonarnos y seguirnos el ritmo…

paloma negra, paloma negra… dónde, dónde andarás???? ya no juegues con mi honrra, parranderaaaaaa……….

guacamole en molcajete

 

 

 

 

 

(phi molcajetes)

 

amor

 

Del silencio surgió y suavemente trepó por mis muslos…  se quedó ahí un tiempo, muy quieto. Respiraba junto conmigo, sus latidos se sincronizaron con los míos, la sangre corría más rápido desde sus metatarsos incrustados en mis piernas, hasta las suturas coronales… calentando, fundiendo… lo sufro y lo vivo… el calor no puedo evitarlo y es que sigue ahí… trepando, absorbiendo

En la calma, tan listo, atrapó mis sentidos y no ha parado… me transforma para dejarme sin aliento, temblorosa y sonriente…

tengo éste mundo tan pequeño y compactado en cinco centímetros de mi anatomía..  no me deja sin dejarlo, no se revienta sin reventarme… no me lo quito  porque ya es mío.

 

(phi para d)

uno de los cortos que más me gusta de Paris, Je t´aime… por si no la ha visto aún…

 

 

(Faubourg Saint Denis, Tom Tykwer)

supuestamente teníamos que olvidarnos del asunto, dejar pasar las horas de ese día tan eterno, tan lleno de sol y de tanta sombra mental. Cómo deshacer lo que ya está hecho, si el miedo ha triturado cualquier indicio de valentía?  la fortaleza pasional me atrapó… otra vez…  y me sumergió en el juego de ésta fuerza mental pendenciera que lleva a un requerido desnudo moral… el roce de la muerte infinita, repetitiva e insensata, la muerte de un sentimiento, el juego de la aguja en un pajar

…a qué le tememos cuando amamos  y a qué amamos cuando tememos?

(phi)

A %d blogueros les gusta esto: