cucharita

acuario

quieta

Ayer tenía dos opciones para pasar el domingo, y de esas escogí irme a Escobar para visitar el bioparque Temaikén. La verdad, no soy muy amante de los zoológicos, más bien porque de repente hay tanta gente, que no puedes ver nada, y ya saben ésta cuestión bioética de que “pobres animales, están encerrados, bla,bla,bla…” y por ahí estamos todos de acuerdo de que el estrés de ver a tanta gente pasar, de que les peguen en el vidrio o tal vez, hasta gritarles,  ha de tener a los pobres medio locos, pero también es cierto que gracias a zoológicos o reservas ecológicas como ésta, se han salvado muchísimas especies en peligro de extinción, y por lo menos, en Temaikén, me pude percatar de que se hace un trabajo constante de rescate de la fauna argentina.

En fin, amanecí con la idea de salir al aire libre y aprender cosas nuevas… así que me armé con mi mochila y vaya que aprendí, después de caminar por 5 horas viendo animalitos, con la boca casi abierta, divertida de las maneras espontáneas y sin inhibiciones, que tienen los gentiles bichitos. quién dice que no sienten amor?? si yo los ví tan mimosos!!

En un corral de antílopes, estaba cierta ave, muy guapa por cierto, era el Saddlebilled,  su descripción decía:

Son sedentarios y se los puede ver solos o en parejas. Son monógamos durante toda la vida.”

que, qué???? me rayé!!… entonces…  sí se puede ser monógamo toda la vida…??? pues no que las nuevas corrientes en psicología y ciencias ocultas dicen lo contrario? entonces, los románticos soñadores tienen la esperanza de tener una misma pareja hasta que la muerte los separe como dice el santo sacramento del matrimonio (viéndose como el hecho en sí de estar en pareja, sea por escrito o de palabra), en fín, la naturaleza tiene tantas rarezas… la más, el humano, por supuesto.

Después una tortuguita tamaño “caguama”,  queriendo hacerle el amor a otra que estaba plácidamente descansando a la sombra. Me quedé un rato a observar, esperando que se dejara convencer, para corroborar la experiencia de un amigo al oír a dos tortugas haciéndolo…  si, señores!! las tortugas gimen cuando copulan!!!.. pero… no se me hizo oirlas, porque la tortuguita no se dió color…lástima!

Luego me quedé horas viendo a otros más divertidos, los murciélagos. Todos colgados de cabeza, durmiendo, por supuesto, eran las dos de la tarde. Algunos con sus cuatro extremidades prendidas a las ramas, otros con sólo tres deditos y una alita extendida en señal de extremo relajamiento. Otros, pillos, haciendo cucharita… una alita por acá, una patita por allá, de repente asomaba una cabecita, pero todo en estricta privacidad dentro de las grandes alas que pueden medir hasta 1.60 (más de lo que mido yo!!).

El acuario es otro ambiente, lleno de vida y tranquilidad, en plena oscuridad entras a un círculo bordeado por vitrinas de un fondo azul  donde pasan volando las mantarrayas, peces alocados se atropellan entre ellos  y chocan con los tiburones, que  pasan imponentes abriéndose paso y cambiando el rumbo de repente.

Terminé la tarde asistiendo la proyección del Arca de la Vida en el cine 360º, con un mensaje conservacionista bastante llegador a través de imágenes de animales y paisajes hermosos, unas chuscas y otras bastante crueles…

no está demás recordarnos que por poco que hagamos, ayudamos mucho…

todos somos compañeros de viaje en ésta nave espacial azul…

y a todos nos toca cuidarla…

cuidándonos los unos a los otros…

 

(phi)

 

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